Me ha resultado interesante este artículo porque defiende la necesidad de espacios no mixtos pero no habla de la experiencia con mujeres, sino con personas afrodescendientes. Es lo mismo, pero diferente y quizá ayude cambiar de colectivo para desenredarnos del género.
Por otro lado, sobre este artículo, me aplico el cuento sobre hablar desde el trono de trabajadora social. Celebro el auge en servicios sociales el modelo de atención integral centrado en la persona, de corte bien humanista.

La necesidad de espacios no mixtos es legítima